reviví mi mortalidad
en esta carne, ya no puedo estar.
con esta agonía el pesar
no termina mas.
el tiempo no existe acá,
los segundos son eternos
los días son años que envejecen,
y hasta la tumba llevaran.
en la espalda un tanque llevo
en el pecho desangrado
una lanza de mil picos,
solo piel y huesos son la prisión
donde tengo desarmado el corazón
es la mente un reloj,
pues una bomba lleva en el interior
la conciencia, es la culpa
y también la munición
para dar en el blanco
de mi ser interior
este invierno que largo será
pues el tiempo y el calor
ya no existen,
donde alguna vez supo estar.

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